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Egipto

El hermoso y legendario país de las pirámides junto al río Nilo
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Bandera de Egipto

La República Árabe de Egipto, o más popularmente conocido como Egipto, es un país del nordoeste de África y destaca además de su importante y trascendente historia por ser uno de los países con mayor población dentro de todo el continente africano. Limita al norte con el Mar Mediterráneo, al sur con Sudán, al este con Israel y el Mar Rojo, y al oeste con Libia. Su ciudad más importante y también su capital es El Cairo.

Dentro de su superficie se encuentra comprendido el desierto del Sahara en su gran mayoría, habiendo gran cantidad de oasis; Egipto es un país que destaca por sus impresionantes monumentos y su amplia historia, además de muchos centros arqueológicos con restos de los más importantes palacios.

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Información General

Visión general de Egipto

Bandera de EgiptoEgipto es un misterioso y legendario país que con sus más de 6 mil años de historia aún sigue deslumbrando a cuanto viajero se anime a conocerlo. Las imponentes y formidables pirámides de Gizeh han sido testigos silenciosos de la gran cantidad de acontecimientos tanto culturales como históricos que han ido sucediendo a lo largo de la historia, formando también parte de ella debido al destacado panorama que ofrecen sobre el desierto.

Si bien, a medida que han pasado los tiempos, Egipto se hizo bastante popular y concurrido, tanto para simples turistas como para arqueólogos y estudiosos que fueron develando de a pocos los misterios que dichos monumentos encierran, pero Egipto no es sólo sus pirámides, sino también cuenta con muchas otras áreas históricas como oasis o rutas bíblicas que aún en la actualidad dejan maravillado a más de uno.

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Cómo llegar a Egipto

Visados

Para entrar en Egipto es necesario disponer de un pasaporte en vigor con un mínimo de seis meses de validez en el momento de abandonar el país. En este documento pueden figurar sellos de visita a Israel. El visado se obtiene directamente en los aeropuertos de El Cairo, Alejandría, Luxor y Hurghada. Si se ingresa en Egipto a través del Sinaí es necesario gestionar anticipadamente el visado en alguna embajada egipcia.

En avión

En la actualidad existen cinco vuelos directos regulares por semana desde España a Egipto servidos por Iberia y Egyptair. También hay varios vuelos chárter con destino a El Cairo o Luxor y así como también a la interesante ciudad de Sharm el Sheikh.

Por tierra

Por vía terrestre sólo se puede entrar en Egipto a nivel turístico desde Israel, a través de Eilat, vía el puesto fronterizo de Taba en el Sinaí. Varias compañías israelíes de autobuses cubren este trayecto.

En ferry

Por mar es posible navegar hasta Hurghada u otros puntos del Sinaí desde el puerto de Aqaba, en Jordania, abordo de un servicio regular de ferries y catamaranes.

Clima

Como norma fija, Egipto resulta siempre caluroso, si bien entre noviembre y marzo las temperaturas son relativamente moderadas en la mayor parte del país (El Cairo: 9º-22º C; Luxor: 8º-26ºC; Asuán: 12º-30ºC).

El clima es más benigno y mediterráneo precisamente en la costa del mar homónimo, en Alejandría, y en el Delta, donde se producen precipitaciones más o menos regulares. Por el contrario, en el valle del Nilo las características ambientales son desérticas, haciéndose más soportable el terrible calor estival gracias a los bajísimos índices de humedad ambiental. La sequedad resulta extrema cuanto más al sur se viaja, siendo la franja más árida la que se extiende entre Asuán y Nubia (Abú Simbel). Allí la lluvia es casi inexistente.

El verano, y sobre todo, julio y agosto, resulta especialmente infernal, obligando a que las visitas en el Alto Egipto (Luxor-Asuán) deban iniciarse incluso antes del amanecer. Esta época se considera por tanto, temporada baja.

En consecuencia, el invierno es el momento más idóneo para recorrer el país, o en todo caso, la primavera o el otoño tardío. Sin embargo, las aguas del mar Rojo permanecen claras y cálidas, y por lo tanto idóneas para el buceo, tan sólo en verano. Ver Buceo en Egipto. Ocasionalmente, también deben preverse cortos periodos fríos en El Cairo entre diciembre y enero, con valores que incluso pueden descender de los 5ºC.

Gastronomía

En Egipto podemos disfrutar de la gastronomía local, basada en una concepción de cocina egipcio-turca en la que destacan como platos autóctonos el foul (puré de judías o lentejas), tahina (pasta de sésamo), koushari (arroz, macarrones, lentejas y garbanzos con salsa picante) y el babaganoush (pasta de berenjenas), sin olvidarnos de las diversas expresiones del kebab (kofta, shawarma, shish kebab, entre otros), ni de platos recreados según viejas recetas de los tiempos de los faraones, como oca asada o pato con miel.

Entre los postres el roz bilàban hace lanzar alaridos de júbilo a los golosos y legión de amantes del arroz con leche y la basbùsa es la otra gran receta repostera a base de sémola, yogur y miel con frutos secos.

Alojamiento

Egipto ha sido desde siempre un genuino paraíso hotelero gracias a su gran número de alojamientos de todo rango y especialmente a la favorable relación calidad-precio en los hospedajes de la más alta categoría. Sin embargo, las tarifas han experimentado un enorme incremento en los últimos años y lo que es peor, la calidad de los servicios de los hoteles tipo turista han caído en picado. Con todo, siempre encontraremos un alojamiento que se adecue a nuestro bolsillo y expectativas en los principales enclaves del país.

Una recomendación a tener muy en cuenta es que las reservas anticipadas son casi imprescindibles durante todo el año, y se pueden efectuar por cuenta propia sin la intermediación de una agencia de viajes. Ahorraremos bastante dinero. No es así en el caso de los establecimientos del Mar Rojo donde en temporada baja ofrecen muy buenas tarifas a través de las agencias.

Los tres grandes hoteles del país del Nilo -todos reseñados, todos míticos- son el Mena House Oberoi de Gizeh, el Old Cataract de Asuán y Winter Palace de Luxor.

Fiestas y eventos

Festividades islámicas

Las grandes festividades islámicas son:
Ras el Sana el Hégira, 1 de Moharram, Año Nuevo (Primer mes islámico)
Ramadán (Noveno mes del calendario musulmán, que varía de fecha cada año en relación con el gregoriano)
Moulid el Nabi, 12 de Rabi al-Awal, nacimiento de Mahoma (Tercer mes del calendario musulmán)
Qurban Bairam, 10-13 de Zoul Hagga, sacrificio de los corderos (Último mes del calendario musulmán, dedicado a la Peregrinación).

Festividades coptas

Las festividades coptas se rigen por su propio calendario, que comienza en el 284 d.C. Entre estos destacan los siguientes:
7 de enero: Navidad
19 de enero: Epifanía
21 de marzo: la Anunciación
además de la Pascua, que culmina con la fiesta de Sham el Nessim, de origen faraónico, que se conmemora el lunes siguiente a la mencionada celebración.

Festividades seglares

Las festividades seglares se establecen los siguientes días:
25 de abril: Liberación del Sinaí
1 de mayo: Día del Trabajo
23 de julio: Aniversario de la Revolución de 1952
6 de octubre: Día de las Fuerzas Armadas). El Sham el Nessim también se considera día de asueto nacional para toda la población.

Seguridad

A nivel de delincuencia común, Egipto no es ni más ni menos inseguro que cualquier otro país del mundo. Precisamente por eso, tan sólo en las áreas de mayor afluencia turística, aeropuertos o estaciones de tren, será necesario extremar las precauciones para evitar el robo de nuestras pertenencias, delito rey entre las aglomeraciones de viajeros despistados. Los asaltos con intimidación siguen constituyendo una auténtica rareza en Egipto, siendo los vendedores recalcitrantes de baratijas y falsificaciones los únicos que nos entorpecerán al paso. En caso de sentirse agobiado por este hecho, o si hemos sido víctimas de un hurto, lo más adecuado será recurrir a la Policía Turística que patrulla en todos los lugares de mayor interés.

Por lo que respecta al terrorismo, la matanza de turistas que se produjo en 1997 y los incidentes aislados con resultado de muerte no han tenido continuidad, lo que no impide que fundamentalistas disidentes aún mantengan su actitud hostil ante los extranjeros. Debido a ello, sigue requiriéndose escolta policial para acceder por carretera a cualquier zona alejada de los circuitos convencionales, como por ejemplo, los oasis del desierto líbico, la playa de Hurghada, o los santuarios de Denderah y Abydos. La pista entre Asuán y Abú Simbel sigue cortada al tráfico; y las paradas intermedias en el valle del Nilo en lugares como Esna continúan desaconsejadas.

Sanidad

No es obligatoria vacunación alguna para acceder a Egipto. El Certificado de Vacunación contra la fiebre amarilla sólo se requiere a aquellos viajeros provenientes de un país donde se sufra tal enfermedad.

En términos generales, Egipto es salubre. Debido a la gran afluencia turística, la higiene en los restaurantes y establecimientos para extranjeros es fiable. El agua embotellada se encuentra en todas partes, y con ella se suele fabricar el hielo de las bebidas que se sirve a los occidentales.

Se puede tomar cualquier alimento a nivel de calle siempre que esté bien cocido, asado o frito, siendo la principal causa de los trastornos gástricos el tremendo calor, la sequedad ambiental o el exceso de especias. El sol abrasador puede provocar mareos o insolaciones, así como deshidratación, irritación ocular o quemaduras cutáneas, por lo que conviene protegerse de los rigores del astro rey.

No obstante si nos salimos de los establecimientos para turistas podemos encontrarnos con algunos problemas estomacales, de amebiasis o hepáticos.

En las zonas desérticas nunca se deben voltear piedras a ras de suelo, ya que pueden ocultar escorpiones, víboras o cobras cuyas picaduras resultan dolorosísimas y venenosas. Por lo que respecta a la famosa tradición de beber agua del Nilo para asegurar un pronto regreso al país, conviene saber que el milenario río está bastante contaminado y sus orillas suelen ser un foco habitual de bilharcia.

Dinero

Todo tipo de divisa fuerte puede ser convertida en moneda nacional en cualquiera de las múltiples oficinas bancarias de cambio que se encuentran en los aeropuertos, hoteles y áreas de máxima afluencia turística. Dólares USA, libras británicas, liras italianas, marcos alemanes y hasta pesetas españolas pueden trocarse por libras egipcias sin mayores problemas. El euro remplazará a las denominaciones mencionadas cuando haga su aparición.

Los cheques de viaje se gestionan con idéntica facilidad y a cotizaciones similares que el cambio en efectivo. En todo caso, resulta muy conveniente guardar los recibos acreditativos de cada transacción para poder reconvertir moneda egipcia por divisa extranjera en el momento de abandonar el país, si es que tenemos algún excedente.

Las tarjetas de crédito, sobre todo Visa, American Express y MasterCard son aceptadas en casi todos los hoteles de rango turista y superior, así como en numerosos restaurantes y tiendas.

Historia de Egipto

La historia de Egipto es una de las más antiguas y populares del mundo, desde el inicio del asentamiento junto al río Nilo y el constante desarrollo de las culturas y civilizaciones hasta el lugar que es hoy en día, una vorágine de sucesos que han ido apilando de a pocos una gran cultura en el continente africano.

Más información sobre la Historia de Egipto

Transporte en Egipto

En avión

Los vuelos domésticos son cubiertos por Egyptair y su filial Air Sinaí, que realizan numerosos servicios diarios entre El Cairo y los principales destinos del país. Precisamente Air Sinaí y una tercera aerolínea, Zas, cubren de forma exclusiva las rutas a Santa Catalina, Hurghada y Sharm el Sheikh. Los trayectos más baratos cuestan unos 70 dólares sólo ida, y los más caros 200$. Imprescindible reservar asiento con mucha antelación, sobre todo para el vuelo hasta Abú Simbel desde la capital o Asuán.

En barco

La navegación por el río se puede realizar entre Luxor y Asuán o viceversa abordo de lujosos cruceros (hoteles flotantes) o falucas. Hoy en día la singladura completa entre El Cairo y Qena se haya suspendida por motivos de seguridad. Sin embargo, está operando desde hace un par de años el llamado Crucero Nubio, que remonta el Nilo desde Asuán hasta Abú Simbel en cinco jornadas.

Los hoteles flotantes se clasifican igualmente por estrellas (entre tres y cinco), siendo sus tarifas acordes a su rango, y efectúan recorridos Nilo arriba o abajo de entre tres y ocho días. Las reservas son muy aconsejables y pueden formalizarse a través de agencias de viaje y hoteles de lujo. Las falucas pueden reservarse del mismo modo, aunque es mucho más sencillo conseguir plaza en uno de estos botes en los embarcaderos de Luxor o Asuán. Sus comodidades son escasas y requieren el uso de saco de dormir.

Trenes

El tren sigue siendo una buena opción para viajeros nostálgicos, aunque sus tarifas sean totalmente actuales para un extranjero que paga el doble por billete que un egipcio. Existen trenes con aire acondicionado que recorren el valle del Nilo entre El Cairo y Asuán. Poseen coches de primera y segunda clase, además de coches-cama, y sirven comida abordo. Los trayectos más económicos en primera clase rondan las 50LE (El Cairo-Alejandría) y los más caros las 100LE (El Cairo-Asuán). En coche-cama, compartiendo cabina doble, este último recorrido costaría 300LE. Los trenes locales para tramos cortos, atestados de viajeros, incómodos y sin aire acondicionado, sólo son recomendables para amantes de experiencias fuertes.

Autobuses

Los autobuses egipcios son eficaces, bastante cómodos y conectan todas las poblaciones importantes del país. Sus tarifas son mucho más baratas que las del tren y sus frecuencias de salida, mayores. No obstante, se recomienda comprar los billetes con antelación.

Taxis

Esta medida no es necesaria si preferimos viajar por carretera en taxis compartidos, que efectúan trayectos fijos entre dos puntos. Los coches admiten siete pasajeros y parten en cuanto están llenos. Con ellos se puede llegar a cualquier lado mientras se disfruta de un contacto real con la población local. Si preferimos desplazarnos a título privado, siempre es posible alquilar un taxi particular, lo que requerirá una enorme capacidad de regateo y aguante ante la inminencia del accidente continuo, sobre todo en las calles de El Cairo.

Alquiler de coches

De otro modo, podemos alquilar un vehículo, opción que sólo es apta para temerarios debido a la inexistencia de normas de circulación en Egipto; por ello, alquilamos un coche, lo mejor es hacerlo con conductor.

Qué ver en Egipto

Monumentos

La contemplación de las grandiosos restos del Egipto faraónico constituye por encima de cualquier consideración, la razón de ser de un viaje al país del Nilo.

Así pues, la meseta de Gizeh y sus pirámides, la necrópolis de Saqqara y sus anejas ruinas de Menfis, los templos de Karnak y Luxor en la ciudad homónima, así como las necrópolis tebanas y los templos mortuorios de Deir el Bahari o el Ramesseum, y por supuesto, Abú Simbel en Nubia, son los puntos de visita obligada que ningún viajero debería perderse.

Pero existen muchos más conjuntos arqueológicos de igual interés y menor popularidad que permiten disfrutar de ellos en relativa intimidad, como por ejemplo, los complejos de pirámides de Abusir y Dashur, respectivamente al norte y sur de Saqqara; los templos de Denderah y Abydos, al norte de Luxor; o la ciudad de los obreros de las necrópolis reales, Deir el Medina, en la orilla occidental de la vieja Tebas.

Religión

Para aquellos interesados en la historia del cristianismo, además de desplazarse hasta el sur del Sinaí para visitar el Monasterio de Santa Catalina, donde teóricamente Moisés recibió las Tablas de la Ley, también es posible seguir la Ruta de la Sagrada Familia en tierra egipcia, según un trazado que cruza el norte del Sinaí y se prolonga entre el Delta y la localidad de Asyut a través de El Cairo.

Precisamente esta ciudad es otro de los lugares a los que se debería prestar una atención mayor a la que normalmente se otorga, por ser uno los puntales del mundo islámico. La ciudadela, el barrio copto y el bazar de Khan el-Khalili son visitas obligadas.

Por descontado, la visita a su Museo Egipcio es todo un deber inexcusable. Alejandría también se está convirtiendo en un destino cada vez más usual para los viajeros, sobre todo desde que se han descubierto restos del palacio de Cleopatra sumergidos bajo el mar y más aún por el aliciente de la inauguración de su moderna -y demasiado modernista- Biblioteca.

Asuán, por su parte, es otra etapa fija de un recorrido por el país, aunque tan sólo sea para disfrutar de la belleza del templo ptolemaico de Filé, al que sólo se puede acceder en barca.

Desierto calcinante

En los últimos años, la Ruta de los Oasis por el desierto líbico (Bahariya; Farafra; Dakhla; Al Kharga; más una posible extensión a Siwa), también está adquiriendo un auge espectacular, puesto que ofrece el contrapunto perfecto y el complemento ideal al tránsito masificado por el valle del Nilo, al tiempo que permite disfrutar de esos vergeles increíbles que surgen en mitad de la aridez más absoluta.

Mar y buceo

En el sentido contrario, los amantes de las playas y el buceo, no deberían pasar por alto un estancia en Hurghada, a orillas del Mar Rojo, área en la que el Ministerio de Turismo está volcando todo su interés para convertirlo en un suerte de complejo vacacional al más puro estilo caribeño. También Sharm el Sheikh está recibiendo un gran impulso como polo de atracción de buceadores y amantes del mar.

Qué hacer en Egipto

Realizar la caminata desde el Valle de los Reyes al Valle de las Reinas a través de Deir el Bahari, la cima de El Qurn y Deir el Medina siguiendo el sendero hollado por los antiguos constructores de tumbas hace más de 3.000 años.

Tratar de visitar alguna de las tumbas de los Nobles. No son tan célebres como las tumbas de los Reyes y por ese mismo motivo están menos abarrotadas. Además, los frescos representan escenas de la vida cotidiana que tienen mucho encanto y son más fáciles de descodificar que la compleja mitología de Ra, Hátor y Nut.

Situarse en el lado izquierdo de la cabina en los aviones con destino a Abú Simbel, pues la senda de planeo habitual permite contemplar sus increíbles templos desde el aire poco antes de aterrizar.

Cotillear los argumentos con que un mercachifle cualquiera pretende convencer a un turista ante la tumba de Tutankamón para que le compre un trozo de momia, según él, encontrada hace poco, así como las preguntas asombradas que sobre tal hallazgo formula el crédulo extranjero.

Hastiados de danza del vientre y té con menta, podemos tomar una copa con bastante alcohol en Cairo Jazz Club mientras escuchamos a Charlie Mingus y soñamos con Bogart y Lauren Bacall en un paisaje de pirámides y palmeras. En el 197 de la calle 26Th Julio, en Agouza, Cairo.

No perderse el Museo Arqueológico de El Cairo. En la sala de las momias, mirar cara a cara los rostros de los faraones a los que debe la Humanidad algunos de sus monumentos más gloriosos y las bases sobre las que se ha desarrollado nuestra civilización. Si se es libre y no se depende de los horarios impuestos por los viajes organizados, tratar de acudir al museo justo después de la hora de comer. Hay menos gente y ello permite una visita más relajada. No es mala idea, si el tiempo lo permite, hacer dos visitas al museo en lugar de una.

Asistir al espectáculo místico de los derviches giróvagos que se celebra todos los días en el Mausoleo de El-Ghuri en Khan el-Khalili.

Hacer un crucero por el Nilo. Los cruceros en barco son una experiencia más relajante de lo que en un principio pueda parecer desde fuera. Contemplar la vida cotidiana de ambas orillas del Nilo es una de las grandes experiencias del viaje a Egipto. Es una forma cómoda y relajante de moverse y te permite combinar las visitas a los sitios arqueológicos con sosegadas tardes de lectura en cubierta, desde donde se puede contemplar bellos atardeceres.

Darse un paseo en faluca en Luxor o Asuán. Para los que la anterior propuesta les haya parecido digna del turismo de masas, que sepan que también se puede hacer un crucero sin todas las comodidades de los grandes barcos en estas embarcaciones. Imprescindible el saco de dormir y cierta dosis de espíritu aventurero.

Sumergirse en las azulísimas aguas del Mar Rojo y sentir la sensación de bucear en una gran pecera de grandes corales. No es necesario hacer submarinismo, con unas gafitas y un tubo los profanos quedarán emocionados. Recomendamos un lugar llamado Blue Hole, en Dahab, pero hay miles.

Recorridos turísticos en Egipto

Recorrido de 15 días

Se trata de un recorrido básico que permite conocer las tres zonas turísticas de Egipto -oasis, valle del Nilo y Mar Rojo-.

Partiendo de El Cairo, cubriríamos la Ruta de los oasis, excluyendo Siwa, por carretera durante cinco días, hasta llegar a Luxor, donde emplearíamos otras dos jornadas para visitar sus monumentos más importantes. Los tres días siguientes se remontaría el Nilo en faluca hasta Asuán, desde donde dependiendo de la navegación, podría realizarse una excursión de media jornada en avión para conocer Abú Simbel.

El penúltimo tramo nos llevaría nuevamente por carretera hasta Hurghada, o Sharm el Sheikh en la costa del Mar Rojo, para relajarnos en sus amplias playas un par de días. El último trecho, también en coche o autobús, nos devolvería a El Cairo, donde pasaríamos las definitivas 48 horas antes de regresar a nuestro país.

Recorrido de un mes

Treinta días de estancia en Egipto es tiempo suficiente como para visitar todos los lugares de interés que posee el país, sin prisas y en profundidad.

El periplo se iniciaría en El Cairo, dedicando cinco días a la visita completa de la ciudad y sus enclaves faraónicos cercanos (Gizeh; Saqqara-Menfis; Abusir; Dashur).

La sexta jornada, por avión o carretera, se visitaría Alejandría, partiendo a la mañana siguiente por vía aérea hasta Siwa, en el límite del Desierto Líbico, donde daría comienzo la Ruta de los Oasis en dirección sur hasta alcanzar Luxor en seis etapas.

Seis días más de permanencia en la antigua Tebas permitiría conocer todos sus monumentos en ambas orillas, así como realizar la excursión de ida y vuelta a Denderah y Abydos.

Las cuatro jornadas siguientes remontaríamos el Nilo hasta Asuán, en crucero o faluca, deteniéndonos en Edfú y Kom Ombo. Bastan cuarenta y ocho horas en la ciudad de la gran presa para visitar sus puntos de interés y hacer un vuelo de ida y vuelta hasta Abú Simbel.

La siguiente etapa sería Hurghada, en el Mar Rojo, adonde se puede llegar por carretera desde Asuán o en avión desde Luxor. Dos días de sol y playa darían paso a una navegación en catamarán hasta Sharm el Sheik, al sur del Sinaí, para efectuar una excursión y pernocta en el monasterio de Santa Catalina. Regresando por vía área a El Cairo, aún se podrían emplear dos jornadas para ir y volver por carretera hasta Ismailía para contemplar y hasta cruzar en ferry el canal de Suez.

Todavía mejor que Hurgada, ya en la península del Sinaí, se halla la localidad de Dahab. Su turismo es más alternativo y menos masificado que en Hurgada o en Sharm-el-Seik -también en el Sinaí-, al menos por ahora. Aunque tradicionalmente es un destino elegido por mochileros y hippies, la verdad es que también hay hoteles de mucha categoría – a precios razonables- que son un auténtico placer. Desde Dahab pueden hacerse multitud de excursiones que organizan agencias locales, incluyendo una escapada a Petra (Jordania) en el mismo día. También es posible, para quien disponga de tiempo, ir por cuenta propia. Pero el propósito de este destino es relajarse y entregarse a los placeres marinos que esconden las aguas del mar Rojo.

Mapa

3 comentarios

  1. sofia

    05/11/2013 at 11:21

    muy linda la información muy preciosa hermosa los felizito

  2. luisa

    29/07/2013 at 19:54

    me parece que todo esta muy bueno y muy bien redactado

  3. Juan coma

    06/05/2013 at 11:58

    Yo estube hace un par de semanas y este es el vídeo que hice.
    http://youtu.be

    Saludos

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