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Transporte en Marruecos

Los mejores medios de transporte para desplazarse al interior de Marruecos
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Una vez dentro de Marruecos la idea será desplazarse para conocer las distintas atracciones que el país tiene por ofrcer, es por eso que Turismo.org te brinda los mejores consejos y la más completa información sobre el transporte en Marruecos.

Avión

Las ciudades más importantes tienen aeropuertos que enlazan vuelos siempre con Casablanca. Royal Air Maroc y Regional Airlines ofrecen tarifas bastante decentes para esos vuelos interiores.

Transportes colectivos por carreteras y pistas

Las comunicaciones por tierra en transportes colectivos son muy eficientes; uno puede llegar a cualquier rincón del país utilizando autobuses, taxis interurbanos (grand taxi) e incluso camiones y furgonetas para acceder por pistas a las aldeas más remotas.

Hay que tener en cuenta que el utilitario no ha llegado más que a ciertos sectores de la sociedad marroquí (4,3 %) y que la gente en este país viaja mucho. Siempre hay en las estaciones de autobuses (mahata) un gran trasiego de gente día y noche. De hecho, cuando ya todo está cerrado en la ciudad la mahata sigue abierta dando servicio a los noctámbulos.

Viajar en los colectivos es una buena fórmula de ir haciendo amistades, que siempre ayudarán en los casos de la desorientación propia del que no conoce.

Los autobuses de la compañía CTM-LN unen las principales ciudades con mucha frecuencia y a unos precios bastante ajustados. Son confortables y se paga aparte el equipaje, según su peso. Con menos frecuencia los autocares de lujo Pullman y Supratours cubren algunos tramos importantes.

La fórmula del taxi compartido entre 6 clientes es, quizás, la mejor para trayectos en carreteras secundarias o cuando uno está fuera del horario habitual. Salen, cuando se llenan, de los puntos estratégicos a los que acuden los viajeros, como son las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos, los puertos y aeropuertos, los mercados, etc. Hay que preguntar por la parada de los grand taxi, que suelen ser Mercedes o Peugeot. Los precios son idénticos a los de las líneas de autobuses regulares pero con la diferencia de que aquí no se paga por el equipaje. Hay un trato más personalizado y el conductor te puede orientar sobre dónde alojarte y otros temas.

Hay un sinfín de compañías privadas de autobuses con unos precios muy baratos pero, claro, ya sin el confort de las otras compañías de lujo. Posiblemente compartas asiento con una buena gallina ponedora que acaba de comprar tu compañero de al lado. Sacos, innumerables paradas, motores ruidosos, incesante subida y bajada de viajeros, ayudante que trepa a la baca para subir todo tipo de mercancías, conductor duro y desafiante… Una joya para los que gusten de la inmersión cultural y cotidiana de un país.

Para moverse ya por zonas mucho más remotas tenemos el recurso de los camiones, tractores, furgonetas e incluso carros, los cuales llegan hasta el último rincón. La frecuencia en estos casos no está garantizada, pero, generalmente, acuden a los mercados semanales (zoco) que se celebran en todos los pueblos del país.

Para el transporte urbano, hay numerosos autobuses en las grandes ciudades. Sin embargo, el petit taxi resulta barato, aunque solamente cargan con tres pasajeros. Los taxistas siempre saben un poco de todo lo que hay en la ciudad y los puedes contratar por horas para las visitas urbanas. Llevan taxímetro, pero no siempre funciona, así que o negocias o insistes hasta encontrar uno que no lo tenga estropeado.

Ferrocarril

La ONCF tiene dos grandes líneas cuyos trenes, dependiendo del horario, pueden llevar coches cama y restaurante. Se encuentran precios muy baratos en segunda clase, con verdaderos asientos de madera. En primera, buen servicio con aire acondicionado y calefacción.

El gran nudo de comunicaciones es Sidi Kacem en plena vega fértil del Gharb. Por allí pasan las dos grandes líneas que unen Tánger con Marrakech vía Casablanca y Casablanca-Rabat-Meknes-Fez-Oujda.

Automóvil privado o de alquiler

Todas las grandes compañías de alquiler de autos tienen oficinas en los puntos turísticos y de negocio. Hay, a su vez, muchas pequeñas compañías de alquiler que ofrecen vehículos utilitarios a precios asequibles. Desde el pequeño Fiat Uno hasta los más lujosos autos, pasando por furgonetas y vehículos 4×4. Los precios varían bastante de una compañía a otra. En temporada alta conviene reservar con antelación el alquiler de uno de estos vehículos. Es preferible hacerlo antes de salir de tu país, en tu agencia de viajes o en cualquier oficina de las casas de alquiler internacionales.

Si viajas en tu propio automóvil no olvides que a la entrada del país este ha sido registrado en tu pasaporte, por lo que debes salir con él “puesto”. No es necesario el permiso de conducir internacional, pero sí una Carta Verde o seguro internacional.

Las carreteras son buenas y se puede atravesar el país de cabo a rabo. En la actualidad hay tres autopistas de peaje que unen Larache con Rabat, Rabat con Fez y Casablanca con Rabat. Hay un total de 64.000 Km de carreteras, de las cuales 19.500 Km están asfaltadas y señalizadas. Hoy se puede atravesar el país de norte a sur hasta la frontera con Mauritana (2.500 Km) sin dejar un asfalto bien mantenido. Los carburantes esperemos que bajen, ahora que acaban de encontrar petróleo. Por ahora las gasolinas están a un precio un poco más bajo que en Europa, pero el gasoil es bastante más barato (unos 4,5 DH el litro).

Una recomendación es no pasarse de velocidad a la entrada y salida de las ciudades, pues suele haber, incluso algunos kilómetros antes de entrar en el casco urbano, una señal de limitación a 40 Km/h. Es posible que un policía municipal te esté esperando para recordártelo y de paso recetarte 100 DH. En las carreteras te puedes topar con controles de Gendarmería y Aduanas, sobre todo junto a las zonas fronterizas y los cruces de carreteras. Aminora la marcha, pues a veces detrás de la señal que te anuncia el control hay una barrera de pinchos demasiado metida en el asfalto.

De noche hay que ir con mucho cuidado por si te cruzas con esos pequeños camiones feria rojos que surcan todas las carreteras marroquíes, y cuyas luces cortas van situadas demasiado altas por la descomunal carga que llevan en su caja. En general, se circula bien fuera de los grandes ejes ruteros y las carreteras están bien peraltadas y señalizadas, aunque te sorprenderá el tamaño de algunas señales mastodónticas de cemento. Casi todas las carreteras están bien dotadas de chiringuitos y tiendas (bakalito), con lo que siempre puedes comprar algo para beber y comer.

1 comentario

  1. mirta susana

    03/10/2014 at 01:57

    conforme, muy eficiente y copleto gracias

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